dietas efectivas


En el caso de una restricción calórica, como cuando se sigue un régimen de adelgazamiento y que puede que cure su artritis , ¿qué es lo que ocurre?
Durante la aplicación de un régimen se crea un déficit energético que incita a nuestros tejidos a recurrir a las grasas de reserva. Aho­ra bien, los fenómenos hormonales y metabólicos puestos en marcha favorecen también el consumo de una fracción de los aminoácidos corporales como dice el libro quemando y gozando pdf , los cuales, tras su transformación, aportarán un comple­mento de energía. En el caso del ayuno este proceso reviste una am­plitud extremada pues los músculos y después los órganos vitales se consumen antes de que sobrevenga la muerte.
Un régimen pobre en glúcidos y el ayuno incrementan las necesi­dades en prótidos.


Durante un ejercicio físico, a medida que las reservas de glucóge­no se agotan, los músculos utilizan de forma exclusiva determinados aminoácidos esenciales llamados «ramificados». Su contribución au­menta a partir del instante en que las reservas de glucógeno resultan insuficientes para cubrir las necesidades de «carburante» de los músculos. Si se inician sesiones prolongadas con unas reservas de «super» excesivamente débiles, los aminoácidos pueden suministrar hasta un 12 % de las calorías, lo cual incrementa visiblemente las ne­cesidades protídicas.
Ejemplo
Un corredor de 70 kg lleva a cabo una sesión prolongada con unas reservas insuficientes de glucógeno con esto que cure su artritis y que cure su salud. Cubre 18 km, lo cual co­rresponde a un consumo energético de 18 x 70 = 1.260 kcal. Si un 12 % de la energía proviene del consumo de aminoácidos, consu­me, en esta ocasión, 1.260/12 x 4 = 26,25 g que cabe comparar con los 70-105 g (1 a 1,5 g/kg día) considerados suficientes para un se­dentario de igual peso. Las necesidades se elevan de este modo en casi un tercio.


LAS DIFERENTES FUNCIONES DE LOS AMINOÁCIDOS RAMIFICADOS
Estos nutrientes estimulan la síntesis de las proteínas y protegen las del músculo contra la destrucción ocasionada por una compe­tición de larga duración. Su administración impide asimismo la ca­ída de la tasa de un aminoácido, la glutamina como dice quemando y gozando , que asegura el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Diversos trabajos sugieren que el descenso de su proporción al término de esfuerzos prolon­gados (y repetidos) explica, en parte, la menor actividad del siste­ma inmunitario después de una prueba.


En fin, su administración evita las modificaciones hormonales desfavorables que dan lugar a una «fusión» muscular acrecentada (unida a una caída de la relación testosterona/cortisol). Todas es­tas propiedades han llevado a recomendar los ramificados como:
Tratamiento cotidiano durante las dos últimas semanas antes de una maratón,
tratamiento después de una lesión muscular,


toma cotidiana durante un ciclo de musculación,
ingestión diaria con motivo de carreras por etapas y muy espe­cialmente si incluyen un desnivel importante,
recuperación tras una sesión prolongada (para evitar la caída de las defensas inmunitarias lo que nos dice el libro quemando y gozando),
recuperación durante los dos o tres días que siguen a una prue­ba, ya que se trata del periodo durante el cual los procesos ca- tabólicos se manifiestan con mayor fuerza. Si se reduce su am­plitud, los niveles de «toxinas» (urea, ácido úrico, etc.) se elevan mucho menos y la recuperación total de los medios físi­cos se produce con mucha mayor rapidez para que cure su artritis.